Semana Económica
Alternativa

En el 2015, la industria del financiamiento alternativo (o shadowbanking) continuará dinamizándose en el país, aunque la competencia sea casi nula. Así lo aseguró Luis Sánchez, director ejecutivo de Prestaclub.
A través del shadowbanking, una empresa es intermediaria entre personas con excedentes de dinero y personas que requieren préstamos (de manera similar a un family office), y genera un “bono”, en el que se acuerdan las condiciones en que el prestatario pagará. “El monto máximo de préstamo es el 40% del valor del colateral, que en el caso de Prestaclub es la propiedad de una vivienda”, dijo Sáncchez.
Aunque Prestaclub no está regulado por la SMV ni por la SBS, puesto que no se queda con parte del dinero –sino que cobra una comisión-, en el caso de que el prestatario entre en default, el prestamista y el prestatario incurren en problemas, no Prestaclub explica Sánchez: “los problemas son similares a los de un banco con una cobranza judicial”.
Sánchez asegura que la ausencia de requerimientos de historial crediticio y la facilidad para establecer cuotas variables son las ventajas del shadowbankig frente al sistema tradicional.
“La rentabilidad del inversionista es de 18% a 19% anual, y a TEA para la mype es de 33% a 35%, menos que la banca múltiple, pues los fondos de inversión acepta tasas menores”, precisó. Prestaclub opera sólo en Lima, y planea, para el 2015, tener sucursales en centros comerciales y colocar US$1.2 millones mensuales, 20% más que en el 2014.